La Churrería. Relato.

Diez cuarenta y cinco de una mañana laboral cualquiera. Churros con café con leche y agua con gas natural. Olor a aceite caliente y humo. Desde la barra miro a mi alrededor y sólo dos mesas ocupadas.

Las caracolas, bar quemado desde 1974. Mira mi niño, los churritos. Gracias, por favor, agua con gas natural. Es verdad que me lo habías dicho. ¿De Teror? No, Firgas. Me protejo de la grasa con una servilleta de papel y mojo el churro en el café con leche pero, ¡uff! Un poco caliente. Dejo de nuevo el churro, algo empapado, en el plato junto al resto.

Desde una de las mesas se escucha afinar una guitarra y una bandurria. Comienza una melodía. Una canción de Camilo Sexto. El cantante a su vez acompaña con la guitarra. Mojo de nuevo el churro y pruebo. Esta vez, perfecto. Pequeños placeres de la vida.

A mi lado, en la barra, se encuentra un señor leyendo el periódico y tomando el ron Arehucas rebajado con agua de media mañana junto al cortado. Una señora mayor, muy bien vestida y recién salida de la peluquería, se le acerca para decirle que cuando termine con él se lo deje para leerlo. Aprovecho para leer alguna noticia, mientras el buen señor me mantiene el diario. Pequeño vicio de ojear mientras el otro hojea, a la vez que intento disimular para no parecer tan cara dura, cosa que no logro porque todos hacemos lo mismo a la menor oportunidad y estamos ya resabidos en estos ardides. El único inconveniente que tiene esta manera de leer es que solemos quedarnos a medio en el momento más interesante, pues el buen señor pasa la página y nos quedamos con esa frustración que intentamos disimular, pero siempre cuando ya habíamos comenzado un gesto impulsivo de decepción que, por supuesto, él no sólo nota, sino que saborea. Es ahí justamente cuando llega nuestro dulce momento si nos toca el papel de mantenedor del periódico. Y ese fue su momento. ¡Que lo disfrute, caballero!

Por todos lados cuelgan fotos con la misma cara, pero con diferentes atuendos. Viste con la indumentaria del Real Madrid, del Barcelona y de la U. D. Las Palmas. Me falta el Atleti. Buchito de agua y comienza una canción de Dani Daniel. Me percato que en la mesa de donde salen las canciones se encuentran tres personas, y a una no le alcanzan las piernas al suelo. Pero no parece un niño. Tampoco participa en las canciones. Apuro el último churro algo más lentamente para saborearlo, que aunque lo bueno si breve dos veces bueno, no me importaría que fuera dos veces cinco churros aunque no fuera tan breve.

Mirada furtiva a la mesa de la que salen melodías y acordes. Encuentro de miradas con el hombre pequeño. Resulta ser el que no tiene foto con los colores del Atlético de Madrid. Pero, ¿si tiene una foto hasta con Carmen Sevilla? ¿Qué tendrá con el Atlético de Madrid? ¿Cuánto es? Recojo los 2 euros con noventa del cambio de los cinco euros. Me dirijo a la puerta de salida con una nueva mirada a la mesa, ¿por qué no con el Atleti, pienso de nuevo? Salgo a la calle mientras suena un bolero de fondo, desayunado y al día de los últimos titulares.

Derechos de la obra.

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Acerca de Proyectopcd

Utilizo la música, fotografía o los relatos para poder vivir mi utopía.
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6 respuestas a La Churrería. Relato.

  1. Proyectopcd dijo:

    Muchas gracias por tus comentarios. Todavía queda algún lugar así, y me gusta respirar esa atmósfera añeja pero tan nuestra. Otra manera de escapar de una realidad que a muchos nos gusta poco.

    Saludos.

  2. nochestrellada dijo:

    Para mí, tu relato nos retrotrae a épocas pretéritas en Canarias en las que no había cabida para el estres, las prisas,…Una guitarra, una bandurria, unas melodías que nos sugieren recuerdos y sueños de otra época, y al mismo tiempo, nos sumergen en una atmósfera en la que el tiempo y espacio desaparecen y nos abrazamos con delicadeza al momento presente. Saborear momentos como ése, sencillos, únicos, gratuitos, nos funde con un remanso de serenidad y de reflexión acerca de nosotros mismos y de nuestras raíces. Cierto es que, cuando salimos del bar algo ha cambiado….
    Enhorabuena!, corto pero intenso!

  3. proyectopcd dijo:

    Muchas gracias como siempre por tus comentarios Salva.
    Saludos.

  4. Salva dijo:

    Paco, me ha gustado mucho este relato como tú dices costumbrista. Es muy creíble, que es lo que precisamente se espera cuando uno relata sobre la vida real. Me he sentido dentro de ese bar.
    Aprovecho para felicitarte por la interpretación de Noche de Paz que nos has regalado.
    Un abrazo.

  5. proyectopcd dijo:

    La verdad es que este es un relato, podríamos decir, costumbrista. El ambiente, la música, etc. son reales. He tratado de plasmar lo que es un día cualquiera a media mañana en este local. Aderezado con alguna anécdota que podría darse.

    El “buchito” es una expresión de aquí (Canarias).

    Saludos.

  6. micromios dijo:

    Hay cosas incomprensibles en un desayuno con churros a media mañana. Para mi la elección de la música de fondo, para ti que no haya imagen con el atleti. Debe ser cosa del buchito de agua (me ha gustado la expresión)
    Saludos

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